La experiencia de Toño López es muy interesante. Sus vacas están produciendo más leche
en menor espacio de tierra y los ingresos familiares han mejorado.Su fórmula es
sencilla y la está compartiendo con muchos de sus colegas en Costa Rica. Diariamente,
durante los 6 meses que dura la época seca, les da de comer a sus vacas Cratylia
argentea, una leguminosa forrajera rica en proteínas, mezclada con caña de azúcar.
Desde que empezó a utilizar este "gallopinto", como le dice él aludiendo a la
típica combinación que utilizan los costarricenses en su alimentación, ya no tiene que
preocuparse por la escasez de pastos entre diciembre y mayo.
Antes de aplicar esta mezcla de proteínas y carbohidratos, López tenía que recurrir
a los alimentos concentrados, cuyos costos son elevados. La producción de leche era de
1.5 litros por vaca, y en no pocas ocasiones los animales morían. Desde que adoptó
Cratylia, el panorama empezó a cambiar. El ahorro por concepto de suplementos
alimenticios es considerable, sus vacas producen hasta 6.5 litros por día y logró
liberar del pastoreo 4 de las 26 hectáreas de su finca en San Miguel de Barranca, para
sembrar árboles y proteger unos nacimientos de agua.
Toño López es uno de los beneficiarios de Tropileche, un consorcio de investigación
sobre sistemas de alimentación a base de gramíneas y leguminosas forrajeras en fincas de
producción animal de doble propósito en la zona tropical de América Latina. El
consorcio fue establecido en 1996 con la financiación del Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ).
El consorcio forma parte de la llamada Iniciativa Global para la Ganadería a nivel del
GCIAI, coordinada por el Instituto Internacional de Investigación Pecuaria (ILRI, su
sigla en inglés) y por el CIAT en América Latina, con la participación de instituciones
de Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Perú.
Tecnologías que funcionan
En su primera fase, que concluye en diciembre del 2000, investigadores, técnicos y
productores validaron tres nuevas tecnologías.
Una es la que está aplicando Toño López, en la que combina Cratylia argentea con
caña de azúcar. Es apropiada para la época seca en los países centroamericanos.
Otra tecnología, especial para época de lluvias, consiste en combinar gramíneas con
la leguminosa arachis pintoi, también llamada maní forrajero, lo que incrementa la
producción de leche entre un 12% y un 15%, aumenta la carga animal en un 20% y mejora la
cantidad de sólidos totales en la leche.
Una tercera tecnología consiste en utilizar Stylosanthes guianensis, una leguminosa
herbácea-erecta que sirve para alimentar terneros que aún toman leche. Regularmente, el
productor sólo ordeña tres de las cuatro tetas de la vaca y deja una para el ternero.
Con esta leguminosa, cuya altura le permite al ternero alimentarse por sí mismo, el
productor puede ordeñar las cuatro tetas, sin que los terneros pierdan peso. Por el
contrario, los experimentos en Colombia y Perú demostraron ganancia. La producción de
leche para la venta y ganancia de peso de los terneros, en los casos validados, aumentó
en un 21% y en 31%, respectivamente.
"Ya hemos comprobado que estas tecnologías son rentables", dice Federico
Holmann, coordinador de Tropileche. "Ahora estamos trabajando para difundirlas y
lograr su adopción a una mayor escala". Parte de la estrategia de promoción se
está realizando con folletos y con un vídeo en el que el protagonista es el productor
Toño López. También se están contactando técnicos extensionistas para que ayuden a
identificar productores que estén dispuestos a utilizar estas tecnologías y establecer
semilleros de Cratylia.
En la segunda fase de Tropileche se involucrarán cuatro países de América Central
Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Panamá- y dos del Caribe: Jamaica y República
Dominicana. Tendrá un enfoque regional con énfasis en alianzas entre los sectores
públicos y privados para mejorar la competitividad de la cadena de la industria láctea
en la región.
"Se espera que los países comprometidos en el proyecto cofinancien las
actividades de adaptación y difusión de forrajes mejorados en cuencas lecheras
prioritarias", dice Holmann. Y agrega: "El siguiente paso es buscar el
financiamiento de este nuevo proyecto con organismos donantes que tengan interés en
invertir en la investigación y desarrollo del sector lechero de esta región considerada
como la más pobre de América Latina".
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