CALI, COLOMBIA.- Los buenos resultados logrados por el sector arrocero de América Latina
y el Caribe para financiar la investigación constituyen un ejemplo que ahora es seguido
por el sector yuquero de esta misma región.Con la participación de
instituciones públicas y privadas de cuatro países Colombia, Cuba, Ecuador y
Venezuela se formaliza, a partir del 12 de abril, la creación del Consorcio
Latinoamericano y del Caribe de Apoyo a la Investigación y Desarrollo de la Yuca
(CLAYUCA).
El acto protocolario tendrá lugar en la sede del Centro Internacional de
Agricultura Tropical (CIAT), en Cali, Colombia, por ser esta institución la promotora del
Consorcio, al igual que lo fue del Fondo Latinoamericano y del Caribe para Arroz de Riego
(FLAR), que ya cumplió 5 años de labores.
Representantes de países con reconocida tradición yuquera, tales como
Brasil (primer productor), Honduras, Nicaragua, Panamá y Perú, se mostraron interesados
en participar como observadores, mientras se dan ciertas condiciones para que se vinculen
como socios.
La yuca es un cultivo originario de América Latina y el Caribe, donde se
viene cultivando desde épocas prehistóricas. Su adaptación a diversos ecosistemas, su
potencial de producción y la versatilidad de sus mercados y usos finales, la han
convertido en base de la alimentación para la población rural y en una alternativa de
comercialización en centros urbanos.
Hoy en día, el cultivo se ha extendido a cerca de 90 países tropicales y
subtropicales, calculándose que sus raíces ricas en almidón y sus hojas ricas en
proteínas alimentan alrededor de 500 millones de personas. De las 170 millones de
toneladas de raíces frescas que se cosechan aproximadamente en el mundo, la quinta parte
(34 millones) es producida por América Latina y el Caribe.
Durante las dos últimas décadas, la investigación de la yuca en esta
región ha sido liderada por el CIAT, con la colaboración de diversas entidades y
programas nacionales, financiada con fondos públicos. Al finalizar los 80, este modelo
dejó de ser viable debido a los cambios en el escenario socioeconómico mundial,
obligando a instituciones y países a organizarse y establecer alianzas estratégicas para
continuar con las actividades de investigación.
El sector yuquero sintió también esa necesidad y está buscando acceso a
las nuevas tecnologías. Teniendo como ejemplo el consorcio que formaron los arroceros
latinoamericanos, y a sabiendas de los beneficios que está generando para los socios, se
propuso la creación de CLAYUCA.
"Se busca apoyar la investigación y el desarrollo del cultivo de la
yuca, fortalecer la transferencia de tecnologías mejoradas y fomentar el intercambio de
experiencias, información y tecnologías, entre los países de América Latina y el
Caribe", dijo el ingeniero agrícola Bernardo Ospina, promotor del naciente
consorcio.
CLAYUCA surge como una estrategia viable para la región, teniendo en
cuenta algunas oportunidades y desafíos que han aparecido en los últimos años:
- Dinámica importante del mercado del almidón de yuca, tanto para alimentación humana
como para procesos industriales.
- Creciente aumento de las importaciones de cereales como materia prima de los alimentos
balanceados para animales, asociado con los avances tecnológicos sobre uso de yuca seca
como sustituto parcial de los cereales en la elaboración de dichos alimentos.
- Avances importantes en el desarrollo de tecnologías mejoradas para manipular el
potencial genético del germoplasma de yuca (biotecnología, biología molecular).
- Avances importantes en el desarrollo de tecnologías mejoradas para el manejo integrado
y sostenible del cultivo.
- Necesidad de aumentar la competitividad del cultivo, a través de una mayor
productividad, menores costos de procesamiento y mayor eficiencia en el aprovechamiento de
la yuca, sus productos y subproductos.
- Predominio de la yuca como cultivo integrado a sistemas de producción de pequeños
agricultores, en zonas marginales, constituyéndose así en una alternativa de política
agrícola para estimular el desarrollo socioeconómico de estos sectores.
- Interés del sector oficial y del sector privado para apoyar la investigación y el
desarrollo del cultivo de la yuca, en aspectos relacionados con producción, procesamiento
y uso.
El Consorcio no tendrá ánimo de lucro, será autofinanciado y debe
servir como mecanismo para lograr una colaboración interinstitucional efectiva para
resolver problemas comunes, establecer prioridades, definir estrategias y financiar
actividades de investigación que los miembros consideren esenciales para el desarrollo de
la yuca en sus respectivos países.
"Se busca lograr una convergencia de las capacidades existentes en
los sectores público y privado de cada país", dijo Ospina. "A través de la
alianza de estos sectores con los productores se pueden establecer nuevos mecanismos, más
ágiles, para apoyar la investigación y el desarrollo del cultivo".
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