¿Cómo hacer para identificar las cuencas hidrográficas más vulnerables de un país,
que a la vez sean zonas donde está asentada la mayor cantidad de gente pobre y, por si
fuera poco, que estas áreas tengan las mayores oportunidades de incremento de producción
agropecuaria? Hasta hace una década esa tarea era prácticamente imposible y, por
ello, en los proyectos de inversión había una considerable dosis de azar. Para fortuna
de todos, los avances tecnológicos nos permiten aplicar herramientas eficaces que ayudan
a obtener información confiable para orientar a quienes toman decisiones. Dos de estas
herramientas son los sistemas de información geográfica (SIG) y los indicadores de
sostenibilidad.
Utilizando estas herramientas, investigadores del Centro Internacional de Agricultura
Tropical (CIAT), adscritos al Proyecto CIAT-Laderas, identificaron en Honduras tres de las
zonas con las características señaladas, por petición del gobierno hondureño. Se trata
de las cuencas hidrográficas de Nacaome, Ulúa y Chamelocón.
El gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Agricultura y ganadería (SAG),
está gestionando un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para
realizar tareas que conduzcan a un desarrollo rural sostenible en estas cuencas, definidas
como prioritarias.
En vista de la dificultad para identificar estas extensas zonas se recurrió a la
experiencia del CIAT. Esta tarea duró 5 meses. Los expertos en SIG recopilaron y
analizaron un gran volumen de información, obteniendo alrededor de 40 mapas y datos con
cerca de 90 variables, para, finalmente, generar los indicadores que permitieron ubicar
las cuencas citadas.
Sin embargo, haber identificado estos tres sitios de primer orden no fue suficiente,
pues la gran extensión territorial hace que el presupuesto estipulado para el proyecto
sea mínimo. Por ello se optó por identificar subcuencas, sin dejar de lado los
requisitos: mayor vulnerabilidad y pobreza y mayores oportunidades para incrementar la
producción agropecuaria.
La información recopilada bajó de una escala de 1:500,000, que fue la utilizada en la
primera fase, a 1:50,000. Se generaron alrededor de 50 mapas SIG, se caracterizaron y se
obtuvieron datos concretos que permitieron elaborar una matriz interactiva, que puede ser
vista y analizada en forma espacial, lo cual va a facilitar la toma de decisiones.
Enviar esta Página a un Amigo
|