Es uno de los productos del convenio
Ministerio de Agricultura-CIAT
Un arbusto nativo de América del Sur, conocido como Cratylia (Cratylia argentea),
liberada recientemente por la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) como cultivar Veranera,
está maravillando a ganaderos de los Llanos Orientales y se plantea como una solución
eficaz para enfrentar la sequía que el fenómeno de El Niño provocará el próximo año,
en gran parte de Colombia.
Con la prolongada sequía que se anuncia, las pasturas tradicionales sufrirán
severamente y el contenido proteico de éstas será muy bajo, afectando al ganado, que
pierde peso y, por ende, disminuirá la producción de carne y leche.
La Cratylia es una leguminosa rica en proteínas, que se caracteriza por su adaptación
a un amplio rango de suelos, principalmente ácidos e infértiles, y por su capacidad de
rebrote en época seca. Además... le encanta al ganado.
Los ensayos con esta leguminosa forman parte de la investigación que adelanta el
Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y Corpoica, en la búsqueda de
estrategias para mejorar sistemas ganaderos de doble propósito utilizando componentes
forrajeros, dentro del convenio de cooperación técnica y científica suscrito con el
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia (MADR).
Esta planta está siendo evaluada por productores en 18 fincas del piedemonte llanero,
con excelentes resultados tanto en cría y ceba de ganado, como en la producción de
leche. Los productores han comprobado que dándole Cratylia al ganado durante el verano,
éste no pierde peso y mantiene la producción de leche.
"Con Cratylia, las diferencias en el aumento de la producción de leche son
notorias; a pesar del verano, los animales se han sostenido muy bien de carnes",
afirma Juan Bottia Becerra, propietario de Ganadería Chaguaní, en el piedemonte llanero.
Bernardo Vizcaya, de la finca La Isla, asegura que gracias a esta leguminosa, cuya
siembra inició en julio del 2001, este año se ha ahorrado más de $3 millones.
"Antes, para el verano requeríamos más de 500 pacas de heno. Este año no hubo
necesidad de comprarlas; le dimos Cratylia y el ganado se ve muy bien y no baja de
peso", asegura.
"Esta tecnología que estamos desarrollando en los Llanos tiene usos en otras
partes del país; es extremadamente útil en la Costa Atlántica, porque allí hay mucha
ganadería y épocas secas prolongadas", afirma Carlos Lascano, experto en nutrición
de rumiantes y líder del Proyecto de Forrajes Tropicales del CIAT.
La Cratylia se está probando de dos formas: cortándola y acarreándola a la sala de
ordeño, y la otra es sembrándola en los potreros, para que los animales, cuando van a
pastorear, la ramoneen, es decir que la coman arrancándola desde la propia mata.
"Este último método sale más económico y abarata aún más los costos para la
cría del ganado, porque se ahorra la mano de obra para el corte", dice Federico
Holmann, especialista en ciencias pecuarias y coordinador del proyecto regional
Tropileche, que ha aplicado con éxito esta metodología en fincas de Costa Rica.

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