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Geoffrey
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Ruben
G. Echeverría
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Al CIAT le fue bien en el 2008: sus científicos siguieron
su tradición de recibir premios prestigiosos y el Centro
ganó la atención generalizada de los medios
nacionales e internacionales por su trabajo. Las actividades
destacadas incluyeron la investigación sobre sistemas
de semilla en África, una lucha legal para proteger
el fríjol en el dominio público, las contribuciones
de germoplasma a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard
y el desarrollo de yuca con características de almidón
especiales.
Aunque el CIAT estaba satisfecho con los avances logrados
en el 2008, también fue consciente de que necesitaba
una nueva visión y nuevas direcciones estratégicas
para responder a las prioridades regionales y mundiales cambiantes
y contribuir a la revitalización del CGIAR. Por lo
tanto, durante gran parte del 2008, el CIAT también
trabajó para definir sus direcciones futuras. Realizó
numerosas consultas con socios y grupos de interesados, especialmente
en América Latina; una encuesta electrónica
y diversos estudios especiales. Para finales del 2008 básicamente
se había terminado el ejercicio. En febrero del 2009
se publicó un documento aprobado por la Junta que describía
las nuevas direcciones
estratégicas del Centro.
Debido a dificultades recientes, en el 2008 se introdujeron
cambios significativos en la manera en que se administra el
CIAT. En marzo, el Centro presentó un Plan de Transición
a los donantes; varios de ellos proporcionaron fondos especiales
para su ejecución. La Junta y el Personal Directivo
fueron renovados, se preparó una nueva estrategia,
se consolidó el personal y se hizo una inversión
para mantener la infraestructura básica. También
se presentó un sistema "de cálculo de costos
con base en cada actividad" para asegurar la recuperación
de todos los costos institucionales de las nuevas subvenciones
de proyecto. Hasta la fecha se han hecho avances significativos
en esta gestión.
El apoyo de los donantes continuó firme. El CIAT recibió
los ingresos totales más altos en su historia: US$47.3
millones. El Centro terminó el año 2008 con
un pequeño excedente, lo cual elevó sus reservas
netas a $4.5 millones. Esto es el equivalente de 39 días
de gastos operativos.
El apoyo firme de los donantes también fue evidente
en el número de subvenciones nuevas e importantes aprobadas
durante el año. Éstas incluyeron apoyo para
el Servicio de Información sobre Suelos Africanos (AfSIS),
el cumplimiento del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad
de la Biotecnología en América Latina, la Alianza
Panafricana de Investigación en Fríjol (PABRA)
y un proyecto para mejorar yuca de almidón ceroso para
Tailandia.
El liderazgo y la gestión de gobierno del CIAT también
experimentaron un cambio significativo en el 2008. A lo largo
del año, el Centro fue liderado por el Dr. Geoffrey
Hawtin, quien había sido nombrado en forma temporal
para ayudar al Centro a tener nuevamente una posición
institucional más sólida, en espera de la selección
de un Director General "permanente". En julio, reconociendo
que era necesario renovar la gestión de gobierno, los
miembros elegidos de la Junta Directiva renunciaron. Una nueva
Junta de 11 miembros fue elegida después de un proceso
de consultas con el CGIAR. Dicha Junta se reunió dos
veces: primero en Washington, D.C., en septiembre, y nuevamente
en Colombia, en diciembre. Ellos aprobaron la nueva visión
y dirección estratégica del CIAT y nombraron
a un nuevo Director General, el Dr. Ruben G. Echeverría,
quien asumió el cargo en marzo del 2009.
El 2008 ha sido, sin duda, un año de cambio y renovación
considerable para el CIAT. Agradecemos a todos nuestros muchos
amigos y donantes que continuaron apoyando decididamente al
Centro a lo largo de este período. Con un nuevo liderazgo,
una nueva Junta, nuevas direcciones estratégicas y
sistemas de gestión más eficaces, creemos que
el CIAT puede enfrentarse con confianza al futuro. Con un
sólido y continuo financiamiento, el CIAT espera contribuir
sustancialmente para lograr su recién adoptada visión:
una agricultura más eco-eficiente que atienda mejor
las necesidades de la población rural de escasos recursos
en América Latina y en todo el trópico.

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