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Carlos Arturo Quirós


Mejoramiento Participativo en Yuca y Frijol

Para que la transmisión de las nuevas tecnologías agrícolas generadas sea un éxito, es necesario contar con una metodología que tenga en cuenta las opiniones de los usuarios intermediarios y finales. Este es un proceso en el cual se estudian las necesidades, los objetivos, las circunstancias de los agricultores y las condiciones del mercado, para que, de acuerdo con estos factores, se desarrollen tecnologías más apropiadas y con mejores oportunidades de adopción.

La aplicación de la metodología de la Investigación Participativa en el mejoramiento de cultivos como la yuca y el frijol surgió como una respuesta al bajo índice de adopción de las variedades que han sido mejoradas conjuntamente por el CIAT y los Programas Nacionales de América Latina y el Caribe, durante los años 70 y 80.

La transferencia y adopción comienzan cuando el agricultor ensaya y evalúa un componente tecnológico en los campos experimentales establecidos en sus fincas. El componente variedades es siempre relevante cuando se intenta mejorar el potencial de producción y comercialización de una región en particular. Normalmente, estas variedades son seleccionadas por los mejoradores, con base en un comportamiento superior y estable del cultivo durante varios años y en diferentes localidades, teniéndose en cuenta, además, la tolerancia a las plagas, a las enfermedades y a los factores climáticos adversos. Sin embargo, las nuevas variedades no siempre son adoptadas, lo que contrasta con las variedades locales. Estas últimas están ampliamente difundidas en las áreas de cultivo del país, a pesar de que su producción promedio sea muchas veces inferior a la de los materiales que ofrecen los mejoradores.

La investigación participativa surge como alternativa promisoria, no sólo por el componente variedades, sino por una amplia gama de tecnologías aplicadas en diferentes sistemas de cultivo. Se trata de una metodología complementaria a la investigación tradicional que integra el criterio de los usuarios finales con el criterio de los mejoradores y maximiza la eficiencia de la selección y difusión de las nuevas variedades.

El sistema de generación y difusión de tecnología, basado en la actividad que desarrollan los diferentes centros internacionales de investigación agrícola y las instituciones nacionales, consiste en una serie de interacciones, en cada una de las cuales se pueden aplicar los conceptos de la investigación participativa. Considerando el área de las variedades mejoradas a partir del germoplasma generado por los centros de investigación, para que una tecnología tenga un impacto relevante debe tener en cuenta a los investigadores de los programas nacionales, a los productores que cultivan las nuevas variedades, así como a los procesadores y consumidores finales del producto. Todos estos actores contribuyen a refinar los criterios de selección que conducen finalmente a un exitoso desarrollo y difusión de las tecnologías mejoradas.

Contacto: Luis Alfredo Hernández


Evaluación Participativa de las Tecnologías Agrícolas

evaluando_maiz.jpg (13737 bytes)Con frecuencia los productores no utilizan una tecnología recientemente desarrollada en la forma en que los científicos esperan. Existen muchas experiencias sobre recomendaciones agrónomicas ignoradas; por ejemplo, en relación con los equipos que no se adoptan o con las nuevas variedades de cultivos rechazadas por los productores. Algunas prácticas no recomendadas por los técnicos, ni aplicadas en las estaciones de investigación agrícola, han pasado rápidamente de productor a productor. A menudo, estas actividades iniciadas por los productores no han sido previstas por los profesionales involucrados en el desarrollo y transferencia de tecnología. Este fenómeno es un motivo de preocupación para los profesionales, de los cuales muchos creen que, en los procedimientos de investigación utilizados para el desarrollo de tecnologías dirigidas a los pequeños productores,shace falta un elemento: La participación activa del agricultor.

Los profesionales en las distintas disciplinas científicas se capacitan para especializarse en la comprensión de un aspecto particular de un problema agrícola. Sin embargo, ningún especialista conoce tanto como el productor los diferentes problemas y necesidades de su pequeña unidad de explotación familiar, y ninguno como él está mejor equipado para visualizar cómo poner a funcionar una tecnología en la finca para satisfacer esas necesidades. El productor es quien finalmente decide si una tecnología es útil o no.

Contacto: José Ignacio Roa


Consorcio Interinstitucional para la Agricultura Sostenible en Laderas (CIPASLA)

El proyecto IPRA aplica su metodología participativa a través del trabajo en equipo con diferentes organizaciones, ONG's, OG's u organizaciones de base. Uno de estos ejemplos es el Consorcio Interinstitucional para la Agricultura Sostenible en Laderas, CIPASLA.

CIPASLA es un consorcio sin ánimo de lucro, conformado por 15 instituciones del orden público, no gubernamental e internacional, cuya misión es trabajar conjuntamente por el desarrollo y mejoramiento del nivel de vida de la población de la cuenca del Río Ovejas, en el departamento del Cauca, Colombia. El trabajo se realiza a través de acciones organizadas que se fundamentan en los principios de cadena lógica de la sostenibilidad, respetando los valores y la cultura local: organización, capacitación, investigación, producción, conservación de los recursos naturales, transformación y comercialización.

El consorcio se encuentra articulado con la comunidad a través de la Asociación de Beneficiarios de la Sub-cuenca del Río Cabuyal (ASOBESURCA). Esta aglutina a los distintos niveles de organización existentes en la región y cuenta con la representación de la comunidad en la Junta Directiva y en la Asamblea General de Socios del CIPASLA; todos participan en la definición y aprobación de los planes a ejecutar en la zona y ejercen la veeduría ciudadana en la ejecución de los proyectos.

Objetivos:

  1. Fortalecer la capacidad de autogestión de las organizaciones comunitarias (generación de recursos, formulación de los proyectos).
  2. Llevar a cabo programas comunitarios para la educación ambiental y cultural.
  3. Desarrollar programas de capacitación técnica y socioeconómica que permitan mejorar los niveles de participación.
  4. Introducir, recuperar y validar prácticas para el manejo de la cobertura viva, con el fin de estabilizar el suelo y mejorar el manejo del agua.
  5. Recuperar e introducir alternativas que garanticen la seguridad alimentaria y la producción en los sistemas agropecuarios.
  6. Reducir la deforestación en áreas vitales.
  7. Introducir prácticas para la conservación de los suelos.
  8. Identificar la oferta y la demanda del recurso hídrico y elaborar metodologías para identificar las zonas potenciales para riego en ladera.
  9. Mejorar la eficiencia de los actuales mercados y estudiar la factibilidad de crear nuevos canales, mediante los procesos de transformación y valor agregado de los productos.
  10. Coordinar acciones que faciliten la ejecución de proyectos de infraestructura y saneamiento básico.
  11. Desarrollar un modelo metodológico que permita ser replicado en otras cuencas. Este es un objetivo fundamental del consorcio.

Contacto: José Ignacio Roa


Forrajes Multipropósito

El propósito de la colaboración del Proyecto IPRA con el Proyecto Forrajes del CIAT es involucrar las evaluaciones participativas como un elemento clave en el trabajo de los investigadores. Este trabajo se realiza con la colaboración de otras instituciones como la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (DICTA) de Honduras, los Servicios Técnicos para el Desarrollo Sostenible (SERTEDESO), el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica (MAG), la Fundación Ecológica en el Trópico (ECOTROPICA) de Costa Rica, y el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Nicaragua.

Cuando los mejoradores consideran incorporar algunas gramíneas o leguminosas de variedades con diferentes características en un programa de mejoramiento genético, las opiniones de los productores son de gran ayuda para identificar aquellas características varietales que pueden tener mayor o menor aceptación. Estas opiniones se obtienen mediante las evaluaciones participativas y se registran en un formato diseñado para tal fin. Una vez procesada la información, los investigadores identifican en los centros de investigación las variedades que tienen las características solicitadas por los agricultores. De esta manera, hay mayor coincidencia de criterios entre los investigadores y los agricultores y, generalmente, aumenta la adopción de la tecnología, y por ende, su difusión.

Contacto: Luis Alfredo Hernández

hyperlink_blanco.gif (163 bytes) Consulta nuestro sitio Web de Forrajes Tropicales


Sostenibilidad de los CIAL y las Organizaciones de Segundo Orden

La meta del proyecto de Investigación Participativa en una nueva fase es promover el desarrollo rural sostenible mediante la ampliación de las capacidades de las comunidades rurales de escasos recursos de América Latina. Esto con el fin de ayudar a resolver algunos problemas agrícolas y ambientales, aprovechar las oportunidades de tipo económico e integrarlas dentro de las actividades más amplias de desarrollo comunitario tales como la salud y la educación.

La finalidad a corto plazo en el futuro de los CIAL es buscar la sostenibilidad de los servicios comunitarios de investigación mediante su consolidación en asociaciones de segundo orden, tales como corporaciones, asociaciones, fundaciones, u otras. Estas organizaciones se integran en las actividades de gestión más amplias del desarrollo comunitario y tienen vínculos sólidos con el sector formal de la investigación.

Para lograr esta meta, el proyecto desarrollará, fortalecerá e integrará en redes comunitarias a las organizaciones locales de investigación que fomenten el trabajo voluntario, atiendan a los grupos menos favorecidos, se integren con otras actividades de desarrollo comunitario creando vínculos con ellas, y que, en su localidad, sean dirigidas, administradas y requeridas por la responsabilidad civil demostrada en sus comunidades.

Los socios colaboradores serán las comunidades locales, los CIAL y sus asociaciones, las organizaciones nacionales de investigación agrícola, las organizaciones no gubernamentales y las universidades de América Central y del sur. Esta fase del proyecto tendrá una duración de 3 años.

Contacto: Carlos Arturo Quirós


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